El controlador físicamente me encanta, tiene una construcción robusta y no ocupa demasiado espacio en la mesa.
El fader motorizado es silencioso y rápido en responder, las perillas pequeñas y la rueda grande muy suaves, más de lo que me esperaba incluso, y con un funcionamiento muy preciso.
La sección del Stream Deck funciona bastante bien aunque me ha parecido que los botones responden algo peor que un Stream Deck de 15 teclas original que tuve, pero no sería nada grave.
Y algo que he descubierto hace muy poco: se puede utilizar la sección de transporte en otro software, aunque es un proceso laborioso debido a la configuración del software que trae.
Se tiene que seleccionar el perfil "Pro tools" y entonces el Yamaha CC1 envía mensajes MIDI que a través de un software como CoyoteMIDI se pueden transformar en atajos de teclado para su uso en Davinci Resolve, por ejemplo. He podido programar la rueda grande para avanzar y retroceder fotogramas y me está sirviendo de mucha ayuda, responde muy muy bien. La mayoría de los botones de transporte envían mensajes MIDI, aunque no todos. He podido usar el play / stop y otros.
Comento todo esto porque hasta hace muy poco pensaba que no se podía y eso me hacía tener sentimientos encontrados.
Gracias a este descubrimiento de última hora sí que podría calificar su compra de recomendable, teniendo en cuenta que en Cubase/Nuendo funciona sin tener que hacer nada y para otros software se requiere algo más de trabajo y software adicional, al menos, de momento.
Eso sí, el botón AI que sirve para modificar valores en aquello que se seleccione directamente con el putero del ratón, solo funciona en las herramientas y vst's propios de Cubase/Nuendo no de terceros, hasta donde he podido probar.
¡Una lástima!